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Frase del día: Hay cuatro clases de problemas, los que no tienen solución y no hay que gastar recursos en ellos, los que tienen solución, los que se resuelven solos y podemos arruinarlos tratando deresolverlos nosotros y los que ya están resueltos y no estamos enterados. El éxito está en saber reconocer cada uno de ellos.
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Más de un siglo de hacer historia y en situación de liderazgo regional
Nuestro país debe lograr el diseño de una Política Antártica Argentina que
optimice las fortalezas nacionales en la región. Un siglo de permanencia
ininterrumpida; organización y medios; experiencia; distribución –despliegue-
territorial; facilidades de apoyo logístico del complejo aeroportuario Ushuaia
y aprovechamiento del campo de hielos continentales – El Chaltén como escuela
de capacitación específica, para consolidar una estrategia hemisférica que
incluya y privilegie el trabajo combinado entre los países latinoamericanos en
el sector.
- Por Alejandro Bertotto (*)
Intentando revisar sintéticamente la vasta historia
antártica argentina, es conocido que la misma se intensifica a partir de la
expedición sueca de Otto Nordenskjöld, en la que incluye al argentino José
María Sobral en lo que se constituyó en la primer invernada de un nacional en
el continente blanco. Luego, en 1904, la preclara inteligencia de un
funcionario nacional, el entonces Secretario de Agronomía de la Nación, hace
que la Argentina adquiera la Base Orcadas al científico escocés Bruce, la que
durante casi medio siglo dependió del Ministerio de Agricultura de la Nación y,
que sus dotaciones fueron mayoritariamente civiles, que el sistema de
abastecimiento y relevo fuera una combinación permanente de medios de la Armada
con embarcaciones comerciales que operaban en el Atlántico Sur. Fue recién el
año 1950 que Orcadas pasó a depender del Servicio Meteorológico Nacional,
dependiente de la Fuerza Aérea, para luego en el ´52 depender de la Armada. Los
primeros cuarenta años de Antártida para la argentina transcurrieron en un
patriótico trabajo de argentinos (y algunos extranjeros) que supieron sentar
con su sacrificio y permanencia las bases de nuestra soberanía en el sector. Y,
que en estos días los proyectos científicos de la base son desarrollados por
abnegados científicos y guardaparques, entrelazados fraternalmente con nuestros
hombres de armas, al igual que en el resto de nuestras bases.
A principios de la década del 40, se crea la Comisión Nacional del Antártico y
la Armada Argentina efectúa los primeros vuelos antárticos. A mediados de esa
década se presenta el primer plan antártico de la Armada, el que es corregido y
ampliado por el plan estratégico de Don Hernán Pujato a partir del año 1950.
Este pionero, adelantándose en sus conceptos a lo que posteriormente sería el
direccionamiento mundial de la actividad del hombre en extremo sur del planeta.
La ciencia. Es así que organiza y ejecuta la primera expedición científica
argentina a la Antártida continental, fundando en 1951, la Base San Martín
sobre la misma Península Antártica y dentro del círculo polar antártico. Esto,
con presupuesto y bajo la estructura y dependencia del Ministerio de Asuntos
Técnicos y con el empleo de medios mercantes al comando del Capitán de Ultramar
Santiago Farrell, comandante del Carguero Santa Micaela. También fundador en el
´51, del Instituto Antártico Argentino, organismo científico nacional que
alcanzara gran prestigio mundial. Con esto, la Argentina se anticipa a la
vocación de paz y ciencia demostrada por los países del mundo que se selló
definitivamente con la vigencia del Tratado Antártico en el año ´61.
Hoy y aquí, la Antártida significa para los argentinos y especialmente para los
fueguinos más que un desafío, una verdadera posibilidad de desarrollo genuino.
Las más de 200 operaciones portuarias que por temporada se realizan en nuestro
puerto por parte de buques antárticos; la presencia de ese bastión de civilidad
y progreso que representa la Escuela Provincial Nº 38, Presidente Julio
Argentino Roca, en Base Esperanza, y la consiguiente presencia de la familia
fueguina en la persona de maestros antárticos; el mojón soberano enclavado en
los glaciares antárticos de Bahía Margarita, portando orgullosamente el escudo
provincial (Refugio ONA – Glaciares de la Base San Martín); el creciente
interés de nuestro jóvenes estudiantes por conocer más y más de ese añorado
continente blanco, son algunos de los índices que nos marcan que para los
fueguinos no es admisible que se considere a la actividad antártica como una
cuestión meramente militar.
Han sido y continuarán siendo en el futuro, muy importantes los esfuerzos y la
abnegación demostrados por nuestros soldados en el sector. Nadie pretende
disminuir o relativizar el encomiable trabajo desarrollado por todos y cada uno
de los uniformados que lucharon por mantener con hidalguía la presencia
nacional en la Antártida pero, es imprescindible que el juego actualice sus
reglas, se abra a la luz de todos los argentinos, la posibilidad de también
colaborar con su humilde aporte, en la consolidación de los más altos intereses
de la Patria en el sector y fundamentalmente, que dejemos de ver los fueguinos
a los antárticos como forasteros que pasan raudamente por nuestra ciudad.
Por eso y porque la argentina necesita, para mejorar su posicionamiento
internacional dar idea clara a la comunidad antártica, que la Antártida es un
serio compromiso nacional y no un objetivo militar. Es el momento histórico de
colocar la brújula nacional en sintonía con nuestros hermanos latinoamericanos,
ya hemos visto a donde nos llevó mirar exclusivamente a Europa y al Norte en
nuestra política antártica por ello, es hora que trabajemos con todas nuestras
fuerzas para que en las dotaciones polares, en este segundo siglo de vida
antártico: por cada argentino haya un hermano latinoamericano en nuestras
bases; que por cada hombre haya una mujer y, por cada científico, haya un
logístico que lo esté apoyando”.
En el Siglo XXI, Latinoamérica vive realidades políticas y culturales que
demarcan una incipiente voluntad de accionar con conceptos subcontinentales de
unidad. Es así que se vislumbra un fraternal entendimiento entre países como
Venezuela, Bolivia, Cuba, Bolivia, Nicaragua y nuestro país, entre otros, que
genera la creación de un espacio político común y con identidad sudamericana.
En este contexto, nuestro país y su despliegue territorial antártico, sumado a
su rica experiencia, permite trabajar sobre una actividad conjunta que
salvaguarde los intereses regionales sobre el continente blanco.
Justamente, a finales de los ochenta se marcó en el decreto 2316, de Política
Nacional Antártica, un documento que debería servir de guía para consolidar en
estos tiempos la cooperación internacional necesaria entre los países
sudamericanos que nos permita enfrentar la realidad de la actividad antártica
como un solo bloque, compartiendo los esfuerzos y virtudes de las capacidades
intelectuales, culturales, logísticas y de idiosincrasia de nuestros pueblos,
para iniciar de una buena vez y para siempre, el desarrollo antártico con un
ideario subcontinental, rescatando de nuestra historia los valores
Sanmartinianos, Bolivarianos y de todos y cada uno de los prohombres
sudamericanos que dieron sus vidas a la independencia de nuestras naciones.
Haciendo un aprovechamiento de los designios del decreto 2316, es que propongo
como base para el desarrollo de una Política Antártica Argentina que considere
que las acciones futuras de nuestro país se integren a la cooperación
científica, tecnológica, logística y política institucional, prioritariamente a
los países latinoamericanos mediante la materialización de los siguientes
factores.
A continuación enumero los seis ejes fundamentales sobre los cuales se funda
esta propuesta integradora de Latinoamérica en la Antártida, la que se completa
con los contenidos de los recuadros explicativos de algunos de los proyectos de
este informe.
1. APROVECHAMIENTO DEL DESPLIEGUE TERRITORIAL DE LOS
ASENTAMIENTOS ARGENTINOS EN EL CONTINENTE BLANCO.
a. CAMBIO DE DESIGNACIÓN. Por tradición histórica la Argentina menciona a sus
asentamientos antárticos como BASES, este término es interpretado por el
ciudadano común como establecimiento militar, aunque las actividades que se
desarrollan en apoyo a la ciencia en la Antártida, nada tienen que ver con las
cuestiones de la defensa y menos aún con los usos y costumbres del orden
interno de las Fuerzas Armadas. Es necesario y conveniente modificar este ítem,
en la intención de expresar con claridad cuáles son los objetivos nacionales en
la instalación y uso de sus asentamientos antárticos, por ello, y considerando
que la actividad primaria propiciada por el Tratado Antártico en el continente
es la Investigación Científica y la cooperación internacional, a la que se le
agrega la Protección del Medio Ambiente, creo sería oportuno referirse a los
mismos como ESTACIONES CIENTÍFICAS, o al menos como ESTACIONES ANTÁRTICAS.
Esto, con toda seguridad contribuirá a despejar prejuicios de excesiva
militarización del sistema argentino, talón de Aquiles de la defensa argentina
de sus asentamientos antárticos.
b. DESPLIEGUE TERRITORIAL ARGENTINO.
La Argentina dispone BÁSICAMENTE de dos tipos de asentamientos: los permanentes
que son ESPERANZA, SAN MARTIN y BELGRANO administrados por el Ejército
Argentino (EA); ORCADAS por la Armada de la República Argentina (ARA); MARAMBIO
por la Fuerza Aérea Argentina (FAA) y JUBANY por la Dirección Nacional del
Antártico (DNA), a través de operadores militares (EA y ARA). Estas bases se
mantienen operativas durante todo el año y con sus características particulares
llevan adelante proyectos científicos del Instituto Antártico Argentino (IAA) y
otros. También existen asentamientos Temporarios como PETREL; TENIENTE CAMARA;
MELCHIOR; DECEPCIÓN (ARA); PRIMAVERA (EA); MATIENZO (FAA), BROWN (IAA), estos
se utilizan cuando por algún requerimiento institucional o científico se hace
necesario. También otros desactivados como SOBRAL y un sin número de refugios y
campamentos que se utilizan eventualmente para el despliegue de verano.
Este despliegue territorial vasto y subempleado es la herramienta principal con
la que cuenta nuestro país para promover la acción latinoamericana conjunta en
el continente blanco, ya que cada una de estas dependencias permite incrementar
y optimizar la actividad científica en el sector abriéndolos, a los países
americanos que así lo consideren, para la realización de proyectos específicos
con ellos mediante la incorporación de hombres de ciencia caracterizados de
cada nación, siempre sobre la base de la participación de argentinos en
sociedad con uno o más países latinoamericanos. Para ello, a modo de ejemplo,
se agregan como anexos una serie de anteproyectos en estas mismas páginas, que
explicitan esta idea de integración antártica sudamericana.
c. CENTROS DE INTERPRETACIÓN AMBIENTAL Y CAPACITACIÓN ECOLÓGICA
El aprovechamiento del despliegue de los asentamientos antárticos argentinos
comprende casi fundamentalmente al empleo de dichos asentamientos como lugares
de monitoreo del turismo antártico (BROWN; CAMARA; ESPERANZA; MELCHIOR;
DECEPCIÓN; PRIMAVERA). De igual manera haciendo uso de las facilidades que su
pista de aviación y espacio disponible que presenta MARAMBIO, se puede emplazar
allí un centro de capacitación ecológica abierto a todos los ciudadanos del
mundo y bajo la conducción académica de prestigiosas universidades
latinoamericanas.
d. CENTRO ANTÁRTICO DE TRANSFERENCIA DE CARGAS
Las capacidades de operación aérea y marítima, como así también su ubicación
geográfica hacen de PETREL un asentamiento ideal para el emplazamiento de un
centro logístico antártico en el continente blanco, lo que permitiría a todos
los países miembros de la comunidad antártica disponer de prestaciones
logísticas cercanas y económicamente accesibles y ello apoyado en las ventajas
comparativas que diferentes estados sudamericanos tienen en sus respectivas
fortalezas (Argentina: Logística y transporte; Cuba: desarrollo médico;
Venezuela: Energía, etcétera).
2. APERTURA EN LAS PRESTACIONES LOGÍSTICAS
Por imperio de lo establecido en la Ley 18513 (1969 - Onganía), el sostén
logístico de la actividad antártica argentina son las Fuerzas Armadas, esto de
ninguna manera excluye la posibilidad de participación, como prestadores, de
empresarios privados.
Una interpretación exagerada de la letra de esta norma ha cerrado, en término
prácticos, la posibilidad que empresarios nacionales puedan ingresar al sistema
logístico antártico nacional, especialmente en lo relacionado con el transporte
y abastecimiento desde el puerto de Ushuaia. Se hace imprescindible que se
actualice el concepto de apoyo logístico antártico, evolucionando del sistema
logístico militar actual a un sistema logístico profesional, que combine el
planeamiento logístico militar, con el dinámico gerenciamiento empresarial. Se
hace necesario fomentar la creación de empresas orientadas específicamente a
este tipo de prestaciones logísticas.
3. RENOVACION DE LA ORGÁNICA DE LA CONDUCCIÓN ANTÁRTICA ARGENTINA
Es harto evidente que la normativa y el funcionamiento del sistema antártico
argentino por su origen (Ley 18513 promulgada en el año 1969 bajo el gobierno
de facto de Onganía) estaban en condiciones político económicas diametralmente
opuestas a las actuales.
En aquel entonces era sostenida pura y exclusivamente por los estados
nacionales y sin ningún interés comercial. Hoy en la Antártida se mueven por
campaña más de 100 millones de dólares en logística.
Esto nos demuestra con claridad la necesidad de actualizar la orgánica de
funcionamiento del sistema, a -por ejemplo- la existencia de la Provincia de
Tierra del Fuego, con interés directo en participar de la toma de decisiones
del sistema; la que además pone a disposición del sistema nacional e
internacional su eficiente capacidad de prestación de servicios específicamente
antárticos a partir de su complejo aeroportuario, el que debe ser direccionado
a optimizar este tipo de prestaciones.
Otra cuestión que debe replantearse es la conducción de la actividad
propiamente dicha porque en el actual sistema, el hecho de que cada Base
(prefiero llamarla estación científica) dependa de un comandante, de una fuerza
armada, produce que virtualmente no exista una sola Antártida argentina, sino
que por el contrario, bajo la óptica de las “quintas”, existan varias
antártidas, la del EA, la de la ARA, la de la FAA, la de la DNA/IAA y la de la
Cancillería, además de la más moderna: la Antártida fueguina, que no comparte
el presupuesto nacional (principal incentivo de las anteriores). Estimo que las
estaciones antárticas deben quedar bajo la conducción de un organismo civil
responsable de la actividad, mas allá de que en la misma se incluya personal y
medios de diferentes instituciones. Creo además que ese organismo, no el
relacionado con las Relaciones Internacionales, debe asentarse con todas sus
autoridades y medios en la ciudad capital fueguina: Ushuaia.
Asimismo, deberían existir facilidades para que los países sudamericanos que
participen de proyectos científicos institucionales y/o logísticos con nuestro
país puedan tener sus representantes incorporados orgánica y físicamente a esa
organización. De igual manera, sería óptimo que se concrete la construcción de
la Escuela de Capacitación Glaciológica en El Chaltén y que la misma sirva al
instituto primario de formación de antárticos, pero ejerciendo además otro tipo
de actividades abiertas a la comunidad (cursos y cursillos en hielos y
ambientales rentados abiertos al público en general).
4. APRECIACIÓN PREVIA DE PAÍSES INTERESADOS EN PARTICIPAR DE LA ACTIVIDAD
ANTÁRTICA.
Además de los países miembros asociados a RAPAL (Reunión de Administradores de
Programas Antárticos Latinoamericanos), Argentina; Brasil; Chile; Ecuador; Perú
y Uruguay, existe interés en iniciar experiencias antárticas en países como
Nicaragua, Venezuela; Panamá y Cuba, sin descartar que otros países
identificados con los nuevos vientos que soplan por la identidad
latinoamericana se sumen. Esto permite a la República Argentina contar con un
vasto número de potenciales asociados en compartir actividad científica,
institucional y/o logística en el continente blanco, con el agregado que cada
uno de ellos a su vez puedan sumar, a cada proyecto, científicos o
especialistas que sobresalgan según las ventajas académicas de cada uno (Cuba
medicina; Venezuela-Bolivia Energía; Brasil Medio Ambiente; etc).
El contacto inicial con estos países debiera realizarse no a través de los
canales técnicos convencionales, sino con un equipo específico designado por el
Poder Ejecutivo Nacional, de manera tal de asegurar que el mensaje de este
modelo de integración político institucional latinoamericana no se malogre por
injerencias burocráticas que pueden no estar comprometidas con el éxito del
programa.
5. FLOTA POLAR ARGENTINA
Las condiciones favorables para la construcción de una familia de buques
polares (de bajo costo) para proveer a instituciones nacionales (IAA-ARA-PNA) y
especialmente a empresas privadas (nacionales y extranjeras) de prestación de
servicios específicamente antárticos (turismo-logística). Este proyecto se basa
en la adquisición de planos standard de buques polares probados y construirlos
en nuestros astilleros para entregarlos en venta, arrendamiento o leasing
Además de ser un negocio rentable genera protagonismo nacional en el concierto
internacional.
6. CONCLUSIONES
Los amigos de su Graciosa Majestad vienen hablando de "Antártida Sudamericana"
para referirse al cuadrante sudamericano de la Antártida y no a la proyección
política de nuestro territorio sobre el continente blanco, sin embargo la
verdadera interpretación del concepto es la de establecer una estrategia
latinoamericana sobre la Antártida para así poder constituir políticamente una
Antártida subcontinental.
Quienes a través de la verborrea oscurecen el concepto de soberanía en la
Antártida interpretando a su antojo el tratamiento del tema que enuncia el
Tratado Antártico, confunden a la comunidad expresando que la Antártida es
Patrimonio de la Humanidad con lo cual sólo logran instalar en el desprevenido
ciudadano de a pie, que lo que es de todos no es de nadie, o lo que es más
contradictorio aún, aquello que se declara pertenecer a todos, pasa a
convertirse con el transcurrir del tiempo en botín inexpugnable de los estados
poderosos. Esto terminará indefectiblemente con una Antártida explotada por
intereses multinacionales pertenecientes a integrantes del Grupo de los 8,
acompañados en el mejor de los casos por algún oportunista y genuflexo gobierno
ideológicamente colonial.
En contraposición a ello, hace 16 años la Argentina de finales de los ochenta
concretó en el decreto 2316, de Política Nacional Antártica, un documento que
debería servir de guía inicial para consolidar en estos tiempos la cooperación
internacional necesaria entre los países sudamericanos que nos permita
enfrentar la realidad de la actividad antártica como un solo bloque,
compartiendo los esfuerzos y virtudes de las capacidades intelectuales,
culturales, logísticas y de idiosincrasia de nuestros pueblos, para iniciar de
una buena vez y para siempre, el desarrollo antártico con un ideario
subcontinental, rescatando de nuestra historia los valores Sanmartinianos,
Bolivarianos y de todos y cada uno de los prohombres sudamericanos que dieron
sus vidas a la independencia de nuestras naciones.
Hoy, como pocas veces en la historia, consideradas las facilidades de la vida
moderna, el MERCOSUR y Latinoamérica cuentan con su oportunidad histórica de
hacer valer sus fortalezas y su personalidad en la construcción de un futuro
regional verdadero y genuino, con independencia de las pretensiones imperiales
del norte y abstrayéndose de los consejos interesados de los connacionales
captados por los intereses anglosajones, o bien a las delicias de una vida
diplomática de placenteras y superficiales reuniones y agasajos.
Argentina dispone de un sobresaliente despliegue territorial de sus
asentamientos, permanentes y temporarios, aptos como pocos para el desarrollo
de importantes proyectos científicos de todo orden, en especial de protección y
monitoreo ambiental y hasta de sostén logístico de la actividad. La situación
permanente de crisis que hemos vivido y la miopía de nuestros dirigentes, nos
han llevado a reducir cada vez más nuestra supremacía en el continente blanco y
lo que es peor, a pesar de algunas tibias y esporádicas iniciativas, jamás ha
sido utilizada para apoyar franca y concretamente la vocación antártica de
nuestros hermanos americanos.
Pero los tiempos han cambiado y las realidades políticas de esta parte de
América también. En nuestros días aparece una incipiente voluntad de hermandad
latinoamericana. Países como Brasil, Venezuela, Bolivia, Cuba y otros ya han
hecho saber sus intenciones de consolidar el espacio político sudamericano y en
esto, la Argentina con su despliegue territorial antártico y su experiencia
histórica tiene mucho por brindar para favorecer el inicio de una actividad
conjunta que asegure para el futuro la vigencia de la soberanía del cono sur en
los territorios más promisorios que el mundo aún no ha empezado a descubrir en
su real dimensión.
Cada momento tiene los líderes que la sociedad necesita, en este tema nuestro
país tiene cuentas que saldar, deberá detectar rápidamente los dirigentes que
estén contaminados con los intereses foráneos y reemplazarlos con quienes
puedan comprender genuina y acabadamente la sagrada misión de hacer la
Antártida de los sudamericanos. Argentina debe hacer valer su más de un siglo
de actividad antártica para bien de su pueblo y del pueblo latinoamericano.
CUADRO 1.
La industria naval y el desarrollo antártico latinoamericano.
UN BUQUE POLAR ARGENTINO
El crecimiento geométrico evidenciado por la actividad científica,
institucional, deportiva, logística y especialmente turística en el continente
blanco, genera un nicho de desarrollo mas que apto para el fomento de la
industria naval en nuestro país, lo que no sólo ejercerá una importante fuente
de generación de trabajo y riquezas, sino que además posibilitará contar con la
mayor flota naval de bandera surcando los mares antárticos.
Con la desaparición de la Unión Soviética (U.R.S.S.), los armadores de
expediciones de turismo antártico, beneficiados por los irrisorios costos del
charteo de los buques pertenecientes a la ex flota científica soviética,
iniciaron un excelente negocio al tomar como propias estas unidades de
superficie para utilizarlas como centro de gravedad de sus expediciones. Fue
así como embarcaciones polares y científicas como los renombrados rompehielos
Kapitan Khlebnicov; o los científicos de la línea Akademic, como el Ioffe o de
la línea Proffesor, como el Multanoski etc. pasaron a ser los caballitos de
batalla en los cientos de viajes de turismo antártico que se fueron
incrementando desde principios de la década del 90 hasta estos días.
Ahora bien, los costos en la actualidad ya no son los de aquellos años y por
cierto, los buques tampoco disimulan el pasar de los años y sus condiciones
iniciales ya comienzan a preocupar, no sólo en su operatividad y costos de
mantenimiento, sino que también se comienza a sospechar si sus condiciones son
adecuadas para el logro de una navegación segura desde el punto de vista de la
protección ambiental, particularmente en ese sector prístino del globo.
Esto supone que en el futuro inmediato esos armadores y otros que quieran
iniciar actividades en el excelente negocio del turismo antártico ya no
dispondrán de embarcaciones aptas y por demás económicas como las que ofreció
coyunturalmente la flota soviética remanente de la caída del muro de Berlín.
Por ello, y considerando que la renovación de la flota de buques para el
turismo en los océanos australes tomando naves originarias de los “clásicos”
proveedores internacionales (Finlandia; Noruega; Etc.) conllevará una enorme
erogación en euros a dichos empresarios, es que parece oportuno que la
República Argentina desarrolle en esta etapa de florecimiento industrial de la
nación, la construcción de una familia de buques polares sobre la base de
planos de embarcaciones probadas y amortizadas para ofrecer así al mercado un
sistema de arrendamiento, leasing o venta no sólo a las empresas de turismo
antártico sino también a otras que se dediquen a la logística antártica y a
instituciones que ya sea para la ejecución de programas científicos o de
representación institucional o seguridad, deban navegar en tan australes
latitudes.
De esta manera la Argentina además, podría re equipar con un buque científico
al Instituto Antártico Argentino, o brindar a la Prefectura Naval Argentina de
embarcaciones para cumplir acabadamente su misión en el Atlántico Sur, y por
que no en la antártida; o bien podrían ofrecerse a empresas argentinas o
internacionales estos buques para la prestación comercial de servicios
específicamente antárticos y a la misma Nación Argentina de disponer, como
disponen otros países de buques oficiales de representación (Ej. HMS Endurance
GB), con los cuales poder llevar a cabo las inspecciones previstas por el
Tratado Antártico y no depender exclusivamente y para toda actividad de un
buque tan específico como caro, como lo es el Rompehielos Alte. Irizar (más del
60 % de sus actividades podrían ser ejecutadas por buques cuyo costo operativo
es sustancialmente mas bajo – hablamos de un 50 % menos).
Esta herramienta serviría como punto de relanzamiento de la excelente industria
naval argentina, ofrecería a la industria del turismo antártico las seguridades
que brinda el material nuevo a bajo costo, posibilitaría el equipamiento
adecuado para la seguridad en la navegación que debe brindar la Prefectura
Naval, al Instituto Antártico Argentino de disponer de un buque específico de
investigación antártica y a empresas logísticas de fundar sus servicios en
embarcaciones probadas y económicas para sus prestaciones. Entre otras cosas
esto colaboraría para optimizar, reduciendo considerablemente el costo de la
ecuación económica que caracteriza la costosa operación polar.
Sin lugar a dudas muy distinto sería el aspecto del puerto de Ushuaia, y, muy
otras las oportunidades de crecimiento, trabajo y desarrollo económico de su
gente, si pudiésemos aportarle al sistema una familia de buques polares
probados y de bajo costo, que ostenten con orgullo la bandera nacional, y que
de la mano de marinos mercantes, prefectos o de guerra, los conduzcan
profesionalmente por los mares del sur.
CUADRO 2
Artículo para ser analizado por aquellos “asociados a la máquina de impedir”
que suelen cuestionar hasta los más mínimos aspectos de los innovadores
proyectos nacionales en la Antártida.
Estados Unidos
Unirá con una vía terrestre el Polo Sur con Mc Murdo
Con el apoyo financiero de la Nacional Science Foundation
(NSF), Estados Unidos está construyendo una ruta antártica, que unirá las bases
Mc Murdo, sobre la costa del Continente Antártico y Amundsen-Scott en el Polo
Sur. Tendrá 1600 kilómetros de largo y se prevé su habilitación para el próximo
verano. La motivación de tremenda obra es la necesidad de abaratar costos para
las operaciones logísticas de abastecimiento de la estación norteamericana del
Polo Sur, Amundsen Scott, desde Mc Murdo la población estable más grande de la
Antártida.
Mc Murdo una ciudad antártica con calles, vehículos a rueda y un millar de
habitantes en verano. Mc Murdo, administrada por Raytheon Polar Services, una
subsidiaria del conglomerado Raytheon, uno de los principales contratistas de
la defensa de los U.S.A, posee un centenar de edificios llegando a alojar hasta
1000 personas. Dispone de 3 aeropuertos, un puerto y un helipuerto. Raytheon
Polar Services es una empresa concebida para satisfacer las necesidades de los
Programas Polares de la Fundación Nacional de Ciencias de los EE.UU.
En el otro extremo de la flamante ruta antártica está la base polar Amundsen –
Scott ubicada en inmediaciones del polo geográfico sur, fue creada en 1956, con
motivo del año geofísico internacional de 1957. Ha cambiado varias veces su
estructura original y ahora está por inaugurar un nuevo edificio. La dotación
estable que pasa el invierno allí es de unas 50 personas, mientras que en los
meses de verano la población llega hasta 170 personas.
La obra busca abaratar notablemente el costo del combustible, ya que se prevé
reducirlo más de 7 veces, de los U$S 7 por litro, que cuesta actualmente
colocarlo por modo aéreo en el Polo.
Pero no todas son buenas noticias respecto de este camino. El estado salvaje en
el que se conserva el interior del continente se encontrará en riesgo cuando la
ruta comience a ser transitada, mantenida y abastecida de lo necesario para el
apoyo de los convoyes que la transiten.
El costo del emprendimiento, cuya tecnología es común para el tránsito invernal
en países de altas latitudes del hemisferio norte, será de unos 350 millones de
dólares. A pesar de retrasos en la construcción, se prevé la inauguración el
próximo verano antártico.
Síntesis de lo Publicado en NUESTROMAR - 15/09/2006
CUADRO 3
CENTROS DE INTERPRETACION AMBIENTAL
MONITOREO DEL TURISMO ANTARTICO
Este punto es el de más fácil instrumentación y de mayor necesidad inmediata
que plantea el sistema. El crecimiento del turismo antártico en la última
década, significa, ni más ni menos, que la irrupción de importantes cantidades
de personas no afectadas a proyectos científicos en el continente blanco. Estas
personas que en su mayoría son conducidas por empresas armadoras responsables
de no afectar al medio ambiente con sus incursiones, mantienen en sus travesías
diferentes actividades que van desde conferencias a bordo de los buques, como
navegaciones en sodiacs y caminatas en desembarcos. (Ver opiniones del
diplomático Chileno Emb. Jorge Berguño en estas mismas páginas).
La república Argentina podría, debería facilitar, mediante recorridos
previamente establecidos en determinadas estaciones, que aporten al turismo
antártico centros de interpretación de sistema antártico en los diversos
lugares de desembarco, a localizarse en alguno de las estaciones antárticas
nacionales.
Esto, además de proteger el medioambiente crearía conciencia internacional del
correcto accionar nacional y latinoamericano en tal sentido. Este mecanismo es
posible y conveniente ejercerlo en las estaciones BROWN; DECEPCIÓN, ESPERANZA,
MELCHIOR, MATIENZO, ORCADAS Y PRIMAVERA y en algunos refugios nacionales a
relevar. En los sitios en que no se llegue a confeccionar el plan de manejo
correspondiente y mientras esto ocurre, se podrá disponer de un centro de
monitoreo del turismo antártico con agentes que censen y supervisen
permanentemente la presencia de dicha actividad en esa estación.
Tanto los Centros de Interpretación, como los de Monitoreo constituyen una
célula de fácil acceso para la integración de equipos binacionales integrando a
cada uno de ellos especialistas argentinos y de diferentes países regionales
que se incorporen al proyecto de Antártida Latinoamericana.
CUADRO 4
Lo hizo un especialista y diplomático
ADVIERTE POSIBLE CONTAMINACIÓN EN ANTÁRTIDA POR EL TURISMO
La Cancillería chilena alega que la falta de controles en la actividad
turística en el continente blanco podría causar un “desastre ecológico”, ya que
a pesar de estar menos habitada, aquella región es la más vulnerable. "La
Antártida es el sistema menos contaminado de la Tierra, básicamente porque es
un inmenso continente. Y la población, si uno puede decir que tiene una
población, es de unos 1.000 habitantes permanentes y que en verano llegan a
unas 5.000 personas", afirmó dijo un diplomático.
La falta de controles rigurosos de la actividad turística en la Antártida
podría causar un "desastre ecológico", advirtió hoy el embajador de la
Cancillería de Chile, Jorge Berguño, especialista en materia marítima.
El diplomático sostuvo que aunque el territorio antártico
es el sistema menos contaminado de la tierra también es el más vulnerable, al
exponer en el segundo taller de Historia de la Investigación Antártica
"Exploración multidimensional de la Antártica en los años cincuenta", que se
realizó en Santiago de Chile.
"La Antártida es el sistema menos contaminado de la Tierra, básicamente porque
es un inmenso continente. Y la población, si uno puede decir que tiene una
población, es de unos 1.000 habitantes permanentes y que en verano llegan a
unas 5.000 personas", afirmó el diplomático, según consignó la agencia Ansa.
Berguño, miembro del Instituto Chileno Antártico, apeló a las autoridades
internacionales para que respondan a la necesidad de regulación de la entrada
de grandes cruceros turísticos al territorio antártico, "pues el arribo de
2.000 personas a la zona puede provocar daños irreversibles al ecosistema".
Por este motivo, instó a aumentar el número de países adherentes al Protocolo
del Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente, aprobado en Madrid
en 1991, que obliga a realizar una "evaluación de impacto para cualquier
actividad que uno haga en la zona".
También se pronunció respecto al derretimiento de hielos, tema que definió como
"contradictorio", ya que si bien hay zonas en las que se evidencia que hay
glaciares que están siendo afectados, "hay otros sitios en que ese balance de
masas, como lo llaman los científicos, es positivo, es decir, que ha aumentado
la superficie de hielo".
Asimismo, señaló que el agujero en la capa de ozono, que afecta principalmente
al territorio antártico, provocado por causas tanto naturales como inducidas,
generadas principalmente por productos químicos que prácticamente ya no se
utilizan, "no es el mayor problema".
"Sin embargo -explicó-, el agujero subsiste y hay períodos en que se amplía,
períodos en que parecía controlado y ahora se ha ampliado".
"El problema está en las emisiones de algunos ácidos generados en la actividad
industrial del hemisferio norte y eso no está controlado porque algunos países
industrializados como Estados Unidos, no han querido suscribir la Convención
del Cambio Climático, que no son convenciones para la Antártica, sino para el
mundo entero", afirmó.
CUADRO 5
Ideas para la organización antártica nacional acorde a los tiempos
UNA ESTRUCTURA MODERNA, ÁGIL, EFICIENTE, CIVIL Y DE CONDUCCIÓN HORIZONTAL.
Ampliando los conceptos enunciados en el cuerpo de este informe debemos
remarcar que es imperiosamente necesario actualizar el organismo de conducción
de la temática antártica para permitir que la misma satisfaga las necesidades
de nuestro país, la vigencia del concepto de Antártida latinoamericana y la
participación de países de Latinoamérica en forma conjunta en el quehacer
antártico nacional.
Después de más de medio siglo de vigencia de este sistema de conducción,
debemos romper el peligroso equilibrio reinante por el conformismo de las
diversas instituciones que ostentan la responsabilidad de la conducción de la
actividad polar en nuestro país. Es conocido por obvio y reconocido por quienes
aunque sea superficialmente han participado del sistema que en nuestro país no
existe una Antártida, una política antártica, una conducción antártica, sino
que muy por el contrario existen por cada institución una Antártida diferente,
con objetivos distintos y políticas propias, todas empleadas para salvar los
intereses de esas mismas instituciones que no siempre son los más adecuados
para la República Argentina.
Sin perder más tiempo en analizar lo que ya todos sabemos que no sirve, quiero
presentar a modo de ideas, propuestas o simplemente de cuestiones a considerar,
algunos conceptos que creo son insoslayables contemplar para el logro de una
organización política antártica que genere acciones acordes a los tiempos en
que vivimos, la política nacional vigente y los intereses nacionales en la
unión latinoamericana que, aunque postergados en el pasado, hoy deberían ser
materia prioritaria de nuestro país.
Sumado a la necesidad de mencionar en el futuro a nuestros asentamientos
antárticos como Estaciones Científicas o Antárticas, debemos considerar en
primer término si la temática antártica debe estar incluida o no en la agenda
nacional. Esto es, si el dictado y ejecución de la política antártica nacional
deberá ser conducida por el primer nivel de responsabilidad política del país o
si seguirá siendo un grupo de quintas institucionales relegadas a estratos
administrativos de tercer o cuarto nivel.
En el mundo de los países antárticos con los cuales nos interesa competir o
compararnos este tema es un tema de interés nacional excluyente, como muestra
de ello podemos observar el funcionamiento de esta cuestión en nuestro hermano
país, la república de Chile, allí el órgano director de sus políticas
antárticas es un consejo asesor del que participan ministros del gabinete
nacional, la autoridad política de la región que reivindica el sector antártico
como propio y especialistas en educación, ciencia y tecnología y en protección
ambiental, todos ellos tienen la misión, fundamental, de asignar objetivos,
medios y presupuestos para la consolidación de sus acciones antárticas. También
Chile, en el último lustro se esforzó en trasladar su Instituto Antártico a la
ciudad de Punta Arenas corriendo claramente el centro de gravedad de sus
acciones desde la capital trasandina al que es su puerto antártico por
excelencia. Y, por último también nuestros vecinos han incluido de manera
protagónica en las decisiones específicas a la región de Magallanes y Antártica
Chilena, su primer mandatario regional es parte activa del consejo antártico
nacional. Por otra parte en ese país se fomenta la participación de empresas
privadas en la prestación de servicios específicamente antárticos, tanto por
modo aéreo como marítimo, habiendo inclusive facilitado la adquisición de su ex
buque oficial “Piloto Pardo” para ser reciclado como buque de turismo austral
en manos privadas.
No se trata de copiar, en todo caso de aplicar conceptos que no son nuevos,
pero si novedosos en su instrumentación. ¿No debería tener la Argentina un
organismo de conducción? De existir, debe estar bajo la supervisión del
mismísimo Presidente de la Nación, a través de la jefatura de gabinete e
incluya a sus ministros de economía, educación, interior, relaciones exteriores
y defensa, además de especialistas en ciencia y tecnología, protección
ambiental, etc. y fundamentalmente el gobernador de la Provincia de Tierra del
Fuego, ANTÁRTIDA, e Islas del Atlántico Sur, ASIGNE RESPONSABILIDADES, MISIONES
Y EL PRESUPUESTO NECESARIO PARA EL FUNCIONAMIENTO DEL SISTEMA.
Si la Antártida, como decimos, es eje de desarrollo económico y humano, ¿no
debería la sociedad civil participar mas activamente en el sistema? ¿Cuáles son
las causas, en el siglo XXI, para que el 90 % del personal participante de las
campañas antárticas sea personal militar en actividad? ¿No hay personal civil
capacitado para, acompañando a los experimentados hombres de armas, sostener
con efectividad el accionar antártico argentino?
Personalmente creo que sí lo hay, pero más aún, creo que si no empezamos a
hacer experiencia con civiles jamás vamos a encontrar suficiente gente
capacitada para ello. Es hora de asegurar que al menos el 50 % de los miembros
de las dotaciones antárticas en estaciones y naves, sean especialistas y/o
profesionales civiles, hombres y mujeres.
La experiencia antártica argentina y las facilidades que ella misma nos da,
sumado a la bendita oportunidad de contar con el puerto (Ushuaia) de mayores
ventajas comparativas para la operación antártica y la cercanía del mayor
simulador de ambiente geográfico, como los son los Hielos Continentales,
ameritan una orgánica que de el mayor aprovechamiento al sistema y no como en
la actualidad que el asentamiento real de nuestro único buque polar es Puerto
Madero, el Puerto de abastecimiento del sistema es el Puerto de Buenos Aires y
la escuela de capacitación antártica esta enclavada en el corazón de la ciudad
autónoma de Buenos Aires.
Por esto, porque estamos viviendo una anarquía operativa producto de la sin
razón es que considero que el nuevo sistema antártico argentino debería
fundarse en un órgano nacional (Sin cargos rentados) que imponga objetivos,
medios y presupuesto. Un ente específico que administre, en la forma más
horizontal posible, la actividad antártica incluyendo la ciencia, la logística,
la capacitación, la participación empresaria y que por supuesto, se localice en
la capital fueguina.
Si la argentina empieza a funcionar así, entonces sí la Actividad Antártica le
podrá entregar a la Cancillería Argentina herramientas para sustentar con
orgullo y fundamento los más altos intereses de la Nación en el continente
blanco. “En bien de la ciencia, la cooperación internacional, la protección
ambiental y por sobre todo para que el pueblo de la provincia y de la nación
pueda sentirse partícipe de una real y positiva gesta antártica”.
CUADRO 6
En territorio antártico (isla Marambio)
INSTRUMENTACIÓN DE CURSILLOS DE PROTECCIÓN AMBIENTAL
I. OBJETIVO:
Instrumentar la realización de cursillos de protección ambiental y conocimiento
del ambiente geográfico antártico, capitalizando las ventajas naturales y de
infraestructura disponibles en la ciudad de Ushuaia y en la Estación Antártica
Marambio (EAM), para la conexión aérea entre el cono sudamericano y el
continente antártico. Esto, a través del manejo de grupos de cursantes no
mayores de 50 personas, dirigidos, liderados y controlados por ambientalistas y
expertos especialistas en las normas impuestas a partir de la entrada en
vigencia del Protocolo de Madrid y la vida en la Antártida.
II. ANTECEDENTES.
Si bien son escasos los antecedentes disponibles sobre la realización de este
tipo de cursos, para facilitar la comprensión de su instrumentación podemos
tomar como referencia la evolución del turismo antártico de los últimos 10
años, situación esta, que se asemeja al proyecto enunciado por poseer una
operatoria similar en cuanto a la forma de proceder en el manejo de grupos.
Asimismo, podemos tomar como antecedente el turismo antártico por modo aéreo
que se desarrolla utilizando las instalaciones aeroportuarias de Punta Arenas
(Chile) y de Australia.
III. ORGANIZACIÓN Y PLANIFICACIÓN
Primariamente concebimos la operación sobre la base de cursos integrados por 50
participantes, estos, dirigidos y orientados por un staff de especialistas de
no mas de 4/5 personas, quienes serán los responsables de la capacitación
específica de los cursantes, como así también de su manejo, movilidad y
conducta medioambiental en el territorio antártico, bajo las normas del Sistema
del Tratado Antártico.
La duración de los cursos será de cuatro días (tres noches en Antártida),
produciéndose los relevos de forma aérea (USH–MBI–USH) el primero y cuarto día.
De esta manera en cada viaje se transportarán los contingentes entrantes y
salientes de cada curso.
El cursante en el continente blanco será alojado en un albergue construido a
tal fin en la Isla Marambio, en inmediaciones de la Estación Aérea (sub
meseta), lugar en donde además recibirá los conocimientos teóricos del curso y
desde donde se organizarán excursiones para tomar contacto con el ambiente
natural de la Antártida. Estas visitas guiadas serán producto de un adecuado
plan de manejo ambiental que se efectuará sobre la base de la implementación de
un Centro de Interpretación Ambiental, previamente aprobado por el Instituto
Antártico Argentino.
Cada cursante será provisto por la organización del equipamiento antártico
necesario (indumentaria, seguridad, material, etc.) como así también del
material didáctico a ser utilizado en el curso. Dicho material será
confeccionado por los especialistas contratados y serán evaluados y aprobados
por el Instituto Antártico Argentino.
El sistema educativo del curso será implementado sobre la base de la formación
integral permanente del alumno, de forma sistemática y asistemática, abarcando
los aspectos teórico-prácticos del mismo, desde el empleo de la indumentaria
antártica hasta el conocimiento acabado de las características básicas del
continente, normas de protección ambiental, seguridad, etc.
A la finalización de cada curso se realizará en la ciudad de Ushuaia la entrega
de los diplomas que certifiquen su participación en el evento.
IV. INFRAESTRUCTURA DISPONIBLE Y MATERIAL AÉREO
a. Material Aéreo:
Se empleará para el transporte aéreo entre la ciudad de Ushuaia (TDF) y la
estación Marambio (Sector Antártico), aeronaves Hércules C 130 H o B, las que
por sus características y antecedentes son las aeronaves mas aptas y seguras
para la operación en el continente blanco.
Dichas aeronaves deberán ser propias de las empresas o contratadas a la F.A.A.
a través de L.A.D.E. por medio de un convenio que permita a los organizadores
disponer de un avión en forma permanente durante la campaña estival para estas
operaciones y el que además quedará a disposición de los organizadores en el
Aeropuerto Internacional de Ushuaia Malvinas Argentinas A.I.U.M.A., pudiendo
ser empleado para otras actividades.
b. Infraestructura en la Isla Marambio
Para el alojamiento en la Isla Marambio se deberá contar con instalaciones para
el abrigo, racionamiento, descanso y capacitación de los cursantes, las que
deberán ser emplazadas en el sector de la sub meseta de la misma, a efectos de
facilitar la obtención del agua potable, el contacto con la naturaleza y no
obstaculizar el normal funcionamiento de las actividades de la Estación
Antártica.
Estas instalaciones, a las que llamaremos Albergue Ambiental, deberán ser
construidas teniendo especialmente en cuenta las recomendaciones producidas por
las normas derivadas del Sistema del Tratado Antártico, especialmente por el
Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente (Protocolo
de Madrid), debiendo poner especial atención en sus sistemas de potabilización
del agua, tratamiento de residuos, efluentes cloacales, generación de energía
no contaminante, etc.
Los cursantes deberán ser alojados sobre la base de habitaciones dobles con
baño privados y/o semi privados. Dichas instalaciones deberán diseñarse sobre
la base del máximo aprovechamiento de la superficie a construir, de manera tal
de no generar instalaciones mayores a las estrictamente necesarias para
producir el mínimo imprescindible impacto ambiental al ecosistema antártico.
c. Infraestructura Aeroportuaria:
1) Ushuaia:
Se empleará la infraestructura disponible en el A.I.U.M.A.
2) Marambio:
Se empleará la infraestructura de la EAM para la operación del avión y se
deberá evaluar la conveniencia de construir para el desarrollo del proyecto un
camino, o bien un teleférico o funicular; que una la terminal de la pista de
aterrizaje con la sub meseta, lugar donde se emplazará el Albergue Ambiental y
los servicios correspondientes al mismo (Generadores, Desalinizadores, Planta
de Tratamiento de Residuos sólidos, Planta de Tratamiento de Efluentes
cloacales, Etc.).
V. ESPECIALISTAS (STAFF).
Los equipos de de manejo de los grupos de cursantes deberán integrarse con
profesionales idóneos en la temática antártica y en las normas específicas de
protección ambiental, buscándose en la conformación de los mismos la
participación de la mayor cantidad posible de representantes ambientalistas de
los diversos países latinoamericanos participantes del concepto de Antártida
latinoamericana aquí expuesto.
CUADRO 7
Ubicada en El Chaltén – Hielos Continentales
ESCUELA DE CAPACITACION GLACIOLOGICA
1. Centro de Entrenamiento Glaciológico (C.E.G.) Ley provincial (Santa Cruz) Nº
2473
Alcance: Sería un centro de entrenamiento glaciológico orientado a la
prestación de apoyos a los diferentes cursos de las necesidades
correspondientes a la relación de sus diseños curriculares con el trabajo en
hielo y zonas frías. Esto, incluye su capacidad de trabajo en operaciones en
hielo, rescates, roca, navegación geo-topo-cartográfica, supervivencia, etc.;
tanto en el ámbito oficial como privado, nacional como internacional.
Ubicación: El núcleo del C.E.G. se instalaría en la localidad de El Chaltén
utilizando como base la Planta de Campamento de la SS de Recreación y Deportes
de la Provincia, la que debería ser rediseñada y equipada para tal efecto.
El C.E.G. tendría como subsede principal un refugio de apoyo logístico en la
zona del Nunatak Viedma, la que debería contener instalaciones adecuadas para
el apoyo a los cursos que se desarrollen en la zona (abrigo para servicios).
Del C.E.G. dependería asimismo, la cadena de refugios existentes en H.C.P., los
que deberían ser transferidos a la provincia de Santa Cruz para su empleo,
mantenimiento y eventual reconstrucción o reemplazo.
Cursos: El C.E.G., mediante convenio, sería subsede de la Escuela de
Capacitación Antártica para el desarrollo de las etapas del curso antártico que
ameriten el trabajo en hielo, roca y navegación geo-topo-cartográfica.
Asimismo, el C.E.G. podría realizar cursos en hielo en acuerdo con otras
instituciones nacionales o extranjeras, oficiales o privadas o unilateralmente.
Instalaciones:
a. El Chaltén. El núcleo del C.E.G. debería contar con las instalaciones
necesarias para la recepción de cursos antárticos de 60 cursantes y su
correspondiente apoyo logístico y de transporte terrestre y aéreo.
A la Planta de campamento disponible se le deberá proveer en primera instancia
de una casa alojamiento con salón de usos múltiples de aproximadamente 60 camas
de capacidad; un galpón hangar calefaccionado para alojar dos helicópteros
medianos (estas aeronaves brindan apoyo a la realización del curso antártico)
de aproximadamente 25 x 20 mts, con un portón de todo el frente y 6 mts de
altura.
b. Nunatak Viedma: La sede del C.E.G. debería contar con instalaciones de apoyo
logístico para la realización de los cursos en hielo con capacidad para abrigo
de instalaciones de apoyo (depósitos/abrigo para cocina/etc).
c. Refugios en H.C.P.: Serían instalados progresivamente de acuerdo a los
convenios que se firmen con las instituciones responsables y en virtud a las
necesidades y posibilidades del centro.
Recursos:
La gran distinción del proyecto, que trasciende a las causas fundamentales del
emprendimiento, ya sea por su importancia geopolítica, como por la posibilidad
de utilizar los hielos continentales para la capacitación antártica y
glaciológica de las organizaciones nacionales, regionales e internacionales
relacionadas con el tema, esta representada por la iniciación formal y concreta
de una nueva actividad económica en la zona como lo será el poder ofrecer al
mercado comercial nacional e internacional la impartición de cursos técnicos de
navegación, supervivencia, destrezas, rescates, etc, sobre un ambiente
continental de gran similitud con el ambiente antártico. Todo esto en el marco
de presentar y realizar estos eventos en una actitud francamente ambientalista
y ecológica.
El hecho de dirigir la realización de los cursos de capacitación oficiales
hacia hielos continentales significará “per se” la generación de un nuevo polo
de desarrollo económico para la población local. Sin embargo, el mayor
beneficio a obtenerse estará sustentado por la posibilidad de realización de
los cursos, producciones comerciales (films; publicidades; etc) y expediciones
dirigidas a los particulares independientes, productoras artísticas, agencias
publicitarias, etc., caracterizados por ser personas de muy buena posición
económica que suelen afrontar importantes gastos para lograr su participación
en este tipo de eventos, desarrollados en ambientes geográficos que como el de
los H.C.P. son originales y/o únicos en el planeta. Este hecho, a modo de
ejemplo, se ha evidenciado en el notorio crecimiento producido en los últimos
años en el tránsito del turismo antártico por la ciudad-puerto de Ushuaia.
Patagonia Austral:
La creación del C.E.G. en la zona de El Chaltén–Hielos Continentales, en
concordancia con lo que ocurre actualmente en la relación turística existente
entre las ciudades de Ushuaia y El Calafate, conllevará una vez más a la
consolidación de la integración regional fundamentada en la identificación del
concepto “Patagonia Austral”, conformada básicamente por las Provincias de
Santa Cruz y Tierra del Fuego, ya que en esto también podemos asegurar la
complementación de las necesidades operativas que ostentan nuestros estados, ya
sea por las infraestructuras disponibles, como por las capacidades técnicas y
naturales de sus respectivos ambientes naturales y capacidad de prestación de
servicios especiales. Para graficar lo afirmado podemos mencionar la capacidad
de la ciudad de Ushuaia y sus modernos centros de esquí internacionales o la
disponibilidad de especialistas locales en técnicas de hielos como los son los
trabajos con trineos de perros, etc., para apoyar las actividades del Centro de
Entrenamiento Glaciológico a crearse en el ámbito de la Provincia de Santa
Cruz.
2. EL PROYECTO
Para intentar un adecuado diseño del proyecto se hace imprescindible:
a. Evaluar la participación efectiva de las instituciones nacionales en el
proyecto.
b. Evaluar la conveniencia de la ecuación costo beneficio del proyecto, en
términos geopolíticos, operativos y económicos-financieros.
c. Precisar el alcance con que se deberá aplicar la mencionada norma y los
elementos con que se cuenta en la actualidad para considerar la redacción de un
proyecto viable y conveniente.
En tal convencimiento, el suscripto, luego de concretar la visita de la zona
potencial de trabajo y en conocimiento las capacidades y necesidades del
sistema antártico argentino, llega a la siguiente conclusión:
b. Se debería obtener la adhesión de las instituciones nacionales relacionadas
con el propósito de la ley y en casos específicos la cesión de las
instalaciones existentes (I.N.H.C.P. / F.A.A.), el compromiso de la realización
de los cursos técnicos de su responsabilidad (D.N.A. / Escuela de Capacitación
Antártica / I.N.H.C.P.) y las correspondientes autorizaciones para el uso
adecuado de tales sectores (Parques Nacionales). Para ello se deberían redactar
y gestionar compromisos bilaterales con la Provincia que habiliten la
concreción de tan importante proyecto.
c. En este punto resulta evidente la gran trascendencia que reviste la
concreción de este proyecto, esto debe ser compartido tanto por la autoridad
Antártica Argentina, como por la Escuela de Capacitación Antártica y/o las
autoridades correspondientes.
Por ello, dando por asegurado el valor estratégico y geopolítico del
emprendimiento, deberemos considerar los factores operativos y económicos para
la consolidación del proyecto.
Desde el punto de vista operativo, resulta más conveniente que la sede del
establecimiento se encuentre en un lugar de fácil acceso a la zona de trabajo y
no en el propio Hielo Continental ya que esto acrecienta el riesgo para la
realización de cursos básicos o iniciales y dificulta enormemente el apoyo
logístico del mismo. Además, el hecho de ubicar este centro en una localidad de
acceso a los hielos contribuirá significativamente a brindar mayor importancia
a la misma tanto en el orden local como nacional y aún internacional.
Otro elemento que debemos considerar prioritariamente para establecer una
decisión al respecto, es la posibilidad de las comunicaciones terrestres para
acceder al centro, hecho este que se dificulta de manera significativa
situándolo sobre el hielo.
Bajo estas condiciones la opción resultante será la de las localidades de El
Calafate o El Chaltén. El gran crecimiento y desarrollo evidenciado por El
Calafate, junto a su marcado esplendor económico a partir de la recepción de
contingentes turísticos y su mayor dificultad para acceder desde allí hacia los
Hielos Continentales, hacen suponer al suscripto que esta no es la localización
mas apropiada para el proyecto.
Por otra parte El Chaltén, aparece como una pequeña localidad típicamente
montañesa, con adecuado desarrollo logístico para apoyar un centro de
entrenamiento glaciológico y a la que dicho centro le brindaría un aporte
sustantivo en su caracterización socio política y en su desarrollo económico.
El Chaltén se destaca a su vez por poseer un inmejorable acceso terrestre a los
Hielos Continentales y a su cadena de refugios y cuenta también con una Planta
de Campamento perteneciente a la SS de Recreación y Deportes de la Provincia,
la que podría, mejorando sus actuales instalaciones, convertirse en el núcleo
del Centro de Entrenamiento Glaciológico.
d. De lo expresado se desprende que a nivel Nacional la responsabilidad de la
realización de las diferentes etapas del curso antártico recae en la Escuela de
Capacitación Antártica. De la existencia de esta escuela y sus
responsabilidades se concluye en que la creación del establecimiento provincial
debería apuntar a la gestación de un CENTRO DE ENTRENAMIENTO GLACIOLÓGICO, el
que asociado mediante convenio con la Escuela de Capacitación Antártica se
convertiría en apoyo permanente para la realización de los cursos que la misma
dicta. Estos cursos además, cuentan con programas curriculares autorizados por
el Ministerio de Educación de la Nación, lo que daría al Centro Provincial
mayor jerarquización y la posibilidad de instrumentar otros cursos, dirigidos a
otras instituciones o interesados del ámbito privado, ya sea nacionales o
extranjeros, recibiendo el aporte técnico de los profesionales pertenecientes a
las Escuela de Capacitación Antártica y hasta inclusive la participación de sus
instructores en cursos que programe el Centro de Entrenamiento Glaciológico de
la Provincia.
3. CONCLUSIONES
En primer lugar debemos subrayar la importancia geopolítica y estratégica que
sustenta la Ley Sancionada por la Legislatura de la Provincia de Santa Cruz por
iniciativa de la Diputada Provincial Judit Selva Forstmann, al decidir la
creación de un centro de entrenamiento de las características del mencionado, y
más aún, al hecho de situarlo en un lugar tan sensible a los intereses
nacionales como adecuado técnicamente para su funcionamiento.
Desde el punto de vista práctico, operativa y económicamente analizado, es
opinión del causante que el emplazamiento propuesto por la norma de referencia
debería ser modificado en atención a lo expresado en el desarrollo del
presente, llevando el núcleo del centro a la localidad de El Chaltén y su
subsede principal a la zona del Nunatak Viedma.
Lo expresado, no solo va a optimizar la instrumentación operativa y financiera
de los cursos que en él se dicten, sino que fundamentalmente logrará bajar los
costos de construcción y funcionamiento del mismo y generar mayor desarrollo
económico genuino y colaborará para acentuar la identidad propia de la ciudad
de El Chaltén, evitándose de este modo el despliegue de instalaciones sobre la
masa de hielos y su correspondiente impacto ambiental.
La gestión de coordinación para la implementación del proyecto que nos ocupa
deberá sustentarse sobre la base de la planificación de su construcción y
posterior evolución; las gestiones políticas para el logro de los acuerdos
necesarios para su correcto funcionamiento; y la creación de un ente
coordinador regional (ad honorem) que regule y coordine las relaciones
institucionales con el funcionamiento del centro. Este ente debería
constituirse sobre la base de la estructura antártica que ofrezca una nueva
orgánica nacional, a efectos de explotar su conocimiento específico en la
materia y el lugar que dispone dentro del Sistema Antártico Nacional y la
autoridad que designe el Ejecutivo de la provincia de Santa Cruz para la
dirección del C.E.G.
De concretarse la decisión política pertinente por parte del poder político,
estaríamos en condiciones en el corto plazo de iniciar dicha actividad con la
realización en la zona sugerida, de los primeros cursos de capacitación
antártica nacionales, ampliándose la oferta de capacitación a los países
miembros de la comunidad antártica internacional.
Sin pretender calificar la inversión económica necesaria para la puesta en
marcha del proyecto, debemos sobresaltar la gran capacidad de recupero que el
mismo lleva intrínsecamente a partir de la apertura al mundo civil y privado,
nacional e internacional de un moderno nicho de desarrollo que contará con la
explotación comercial del sistema con un elevado valor agregado, el que no solo
beneficiara al recupero de la inversión sino que también consolidará la
iniciación de un verdadero polo de desarrollo económico genuino para el Chaltén.
Esta iniciativa permite además convertirse en núcleo fundacional de la unidad
latinoamericana en las cuestiones antárticas, pues a partir de la conformación
de equipos multinacionales latinoamericanos para su funcionamiento, estaríamos
incluyendo el concepto de Antártida latinoamericana en el momento mismo del
nacimiento de la formación del hombre antártico, además claro está, de ofrecer
a la comunidad antártica hemisférica el C.E.G. para la capacitación de sus
respectivos programas nacionales.
CUADRO 8
Alejandro Bertotto junto al Dr. Antonio Rocha Campos, ex presidente del SCAR.
Alejandro Bertotto en la Delegación argentina de RAPAL.
(*) Alejandro Bertotto
capice21@infovia.com.ar
SOBRE EL AUTOR
1993 Jefe de la Base Antártica San Martín.
Director de Antártida de Tierra del Fuego 1995/2001.
APTITUDES:
* Aptitud Especial de Montaña (Cóndor Plateado);
* Aptitud Especial de Capacitación Antártica;
* Cursos de Supervivencia en Montaña;
* Curso de Capacitación Antártica;
* Cursos específicos varios.
* Curso de Capacitación Antártica para funcionarios nacionales.
* Curso Internacional de Navegación Antártica (ARA)
* Investigador de la comisión de Geopolítica del Centro de Estudios Estratégicos Luis María Campos.
*
ANTECEDENTES:
* Integrante del Proyecto Científico Germano Argentino "Perito Moreno" (Universidad de Friburgo; Dirección Nacional del Antártico; Prov. Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur), Base San Martín 1993/1995.
* Asesor Antártico del Gobernador de la Prov TDF, año 1994.
* Coordinador del 1º Simposio Internacional sobre el Funcionamiento del Sistema del Tratado Antártico. Ushuaia 1995.
* Organizador del Primer Simposio Nacional sobre Antártida Ushuaia 1996. DNA/IAA/Cancillería.
* Coordinador de la Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos (RAPAL). Ushuaia 1996.
* Autor del texto de la primer Ley Provincial (307) de Política Antártica Provincial.
* Gestor de la creación de la primer escuela provincial en el continente Blanco, estableciéndose a partir del año 1997, la Escuela Provincial Nº 37, Presidente Julio Argentino Roca, en Base Esperanza Antártida Argentina.
* Participante del Curso sobre Antártida para Funcionarios Nacionales DNA 1997. Expositor en el mismo curso año 1998.
* Participante en el Curso de Navegación Antártica 1997. Centro Naval 1997.
* Coordinador del Proyecto de Creación del Sistema Provincial de Logística Antártica. Participaron Prov. TDF; Ministerio del Interior, BID (Banco Interamericano de Desarrollo y consultores contratados).
* Coordinador responsable por la Provincia de Tierra del Fuego ante el Proyecto de Investigación Científica Europeo APE-GAIA (capa de ozono)
* Representante Argentino por TDF ante las Reuniones de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos RAPAL, de Ushuaia Argentina (1996); Montevideo Uruguay (1997); Quito Ecuador (1998); Brasilia Brasil (1999).
* Responsable de la Comitiva Provincial ante la Exposición Polar en el Marco de la Reunión SCAR/COMNAP/SCALOP de Concepción Chile (1998).
* Organizador y director de los Cursos de Adaptación a la Convivencia Antártica (Familias Base Esperanza) años 1996/2001.
* Responsable de la creación, administración y conducción de la Dirección de Antártida de TDF. En su gestión se coordinaron diversas actividades provinciales en servicios de salud; educación; logística, turismo, el primer egreso universitario en la antártida, asesoramiento a funcionarios, legisladores, empresarios locales, nacionales, extranjeros, etc.
* Columnista especializado en temas antárticos en diversos medios de difusión de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
* 2001. Autor del libro “La ciudad de Ushuaia y su ubicación geoestratégica como Puerta de entrada a la Antártida”. Declarado de Interés Nacional por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.
* 2005/6. Jefe del Equipo de Investigación Geoestratégica para el Desarrollo Económico y Humano de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (Centro de Estudios Estratégicos- Universidades Nacional de la Patagonia; de la Marina Mercante; de Morón- Academias Nacionales de Geografía y de Estrategia).
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